4ª Revolución industrial

La Cuarta Revolución Industrial se basa en el factor humano como centro de todo. Es por ello que para su éxito se debe romper con el característico miedo a lo desconocido, tan característico de nuestra sociedad.La Industria 4.0 no ha venido para sustituir a las personas en sus puestos de trabajo. Al contrario, va a facilitar las tareas y, además, va a liberar a los trabajadores de tareas monótonas. 

Así, podrán dedicarse a otras más enriquecedoras para la propia industria, como para ellos mismos.Este proceso es particularmente relevante para una sociedad como la latinoamericana con altos niveles de desigualdad. 

Pero ello requiere acciones conscientes que intencionen el camino, de lo contrario se corre el riesgo de acrecentar las brechas, concentrando privilegios y aumentando desigualdades de ingresos, de derechos y de oportunidades.

La Cuarta Revolución Industrial tiene más que ver con la cadena de valor que con la cadena de suministro. Aunque, por supuesto, afecta considerable y positivamente a ambas.

Aparte de la automatización de tareas, la Cuarta Revolución Industrial abre la puerta a nuevos modelos de negocio, ya que hace posible la incorporación de nuevas funciones y servicios a través de las tecnologías emergentes.

Los empresarios que tomen consciencia del impacto de la 4ª Revolución Industrial en su sector podrán hacer los cambios pertinentes en su modelo de negocio previniendo así la obsolescencia, transformando la amenaza en una oportunidad.