Emergencia Climática

Más allá de la discusión si el cambio climático se debe o no a causas humanas, el tema está instalado y toca hacerse cargo pues se ha vuelto una amenaza concreta.

El cambio climático es la crisis definitoria de nuestro tiempo y está ocurriendo aún más rápido de lo que temíamos; pero estamos lejos de no poder hacer nada frente a esta amenaza global. Estamos perdiendo la carrera de la emergencia climática; no obstante, aún podemos ganarla.

Ningún rincón del mundo está a salvo de las devastadoras consecuencias del cambio climático. Sabemos que el aumento de las temperaturas es la causa directa de la degradación ambiental, los desastres naturales, las condiciones meteorológicas extremas, la inseguridad alimentaria e hídrica, la disrupción económica, los conflictos e incluso el terrorismo.

Sube el nivel del mar, se derrite el Ártico, mueren los arrecifes de coral, se acidifican los océanos y arden los bosques. Está claro que no podemos seguir así. A medida que el costo infinito del cambio climático alcanza niveles irreversibles, ha llegado el momento de emprender audaces acciones colectivas. Para los empresarios es un desafío primordial, pasa por la manera de producir, de comercializar, de distribuir y de desechar-

Para las nuevas generaciones el tema es una religión y exigen que sea considerado en todas y cada una de las decisiones que se tomen en la sociedad. Y desde luego aquello incluye a las empresas con sus productos y servicios. Solo las compañías que lo entiendan y lo apliquen adecuadamente podrán protegerse de la obsolescencia.